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Sección Pacientes

Conoce las ventajas y desventajas para tu bebé del uso del chupón

Publicado el: 21 de Febrero de 2014

El chupón es utilizado para lograr calmar a los niños cuando están intranquilos y también les ayuda a satisfacer el reflejo de succión. Varios estudios han demostrado su utilidad en la disminución del riesgo de muerte súbita en bebés.

 

William Carrasco, expresidente de la Sociedad Venezolana de Odontopediatría y vicepresidente del Colegio de Odontólogos Metropolitano, advierte a las madres que deben tener cuidado en darle el succionador a bebés menores de tres meses, ya que han ocurrido casos en los cuales varios lactantes han muerto porque se ahogaron en su propio vómito, debido a que todavía a esa edad no pueden controlar por sí solos los movimientos, reseñó A tu salud.

 

“El uso del chupón está destinado a bebés de mayor edad, con unas características especiales: deben ser de plástico con bordes redondeados y con una base amplia que impida que el niño lo pueda introducir completo en su boca y así evitar problemas por la probabilidad de tragarlo”, explica el especialista.

 

Carrasco señala que para evitar que se produzcan alteraciones dentarias y óseas, es recomendable retirar el succionador aproximadamente a los tres años de edad. Si se prolonga su uso es posible que ocurran deformidades en el maxilar superior, lo que se traduce en una alteración en la oclusión, es decir en la adecuada forma de relacionarse los dientes del maxilar superior con los del maxilar inferior. Si a esta edad existiera alguna deformidad o alteración en la correcta alineación de los dientes, con la eliminación del uso del chupón el daño puede ser revertido.

 

“Los problemas de alteración en la relación entre los dos maxilares se evidencia en la producción de una mordida abierta, la cual se origina porque el efecto de la succión del chupón que involucra los labios hace que los incisivos inferiores se inclinen con un movimiento hacia adentro, mientras que los superiores se inclinan hacia afuera. Es lo que conocemos como dientes volados”.

 

El especialista advierte que si el niño combina el uso del chupón con la succión del dedo pulgar la situación empeora, ya que el efecto sobre el paladar hace que este se profundice provocando mordidas cruzadas de los molares.

 

Carrasco sugiere no utilizar el chupón para calmar al bebé, ya que es poco probable que extrañe algo que no ha experimentado antes. Considera que es más recomendable darle el chupón que ofrecer al niño la oportunidad de chuparse el dedo porque este ejercerá mayor presión sobre el paladar que se puede deformar con el tiempo, ya que el paladar en niños está conformado por hueso muy esponjoso que cede fácilmente ante las presiones como las que ocasiona el dedo pulgar en la succión.

 

No es recomendable regañar fuerte a los niños al tiempo que está tratando de retirarle el chupón, ya que esto dificulta el proceso que se quiere lograr. La idea es más bien “negociar” o hacer tratos para que surta el efecto que se desea. Se puede tratar de ofrecer un “premio” o regalo a cambio de que deje de usarlo, u ofrecerle un atractivo paseo al sitio que le gusta ir a jugar o distraerse.

 

“En mi caso particular me ha resultado muy efectivo recomendarle a los padres que finjan que el chupón se perdió y simulen que lo han buscado por todos lados y no aparece. Puede tratar de involucrarlo en la búsqueda del chupón el cual por supuesto no aparecerá y al final se puede decir que han sido cosas del hada de los chupones quien ha decidido que está bueno del uso del mismo, y que ahora lo van a premiar con un buen regalo por ser muy obediente y buen niño. Una vez que se ha logrado retirar el chupón, no debe dejarse que lo vuelva a usar”.

 

Recomendaciones:

 

Hablarle al niño en su propio lenguaje sobre lo perjudicial del uso prolongado del chupón, indicándole con palabras que entienda cómo afecta los dientes y las deformidades de los huesos maxilares.

 

Si no es necesario, no utilizar el chupón. Esto hace que el niño muestre mayor interés en el pecho de mamá, beneficiándose de la alimentación con leche materna que es la mejor que existe y que lo protege proporcionándole las defensas requeridas

 

La consulta con el Odontopediatra proporcionará mayor tranquilidad a los padres y ayudará a proteger la salud bucal de los niños, además de proporcionar los primeros cuidados, sobre todo los métodos de prevención adecuados.

 

Fuente: Panorama.com

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