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Sección Pacientes

Reprimir emociones podría aumentar hasta 70% el riesgo de cáncer

Publicado el: 05 de Marzo de 2019


Investigaciones han revelado que reprimir las emociones puede ser un factor determinante en los agentes que desarrollan el cáncer. Investigaciones han revelado que reprimir las emociones puede ser un factor determinante en los agentes que desarrollan el cáncer. 


¿Tienes emociones negativas que constantemente reprimes? Podrías tener un mayor riesgo de padecer cáncer. Según un estudio, las personas que no expresan las emociones negativas pueden tener cáncer hasta en un 70 por ciento. Exposición a la radiación y contaminantes ambientales, hábitos poco saludables como fumar y consumo excesivo de alcohol, una dieta poco saludable, el uso de productos que contienen ingredientes tóxicos o cancerígenos, son algunos de los factores de riesgo de cáncer más conocidos.


Sin embargo, un número creciente de investigaciones científicas dicen que ahora podemos considerar las emociones negativas reprimidas como algo que eventualmente puede hacerte sufrir de esta enfermedad.

Aunque todos sabemos que la ira, en particular algo que se expresa en todo tipo de formas no sanas, puede arruinar las relaciones y que estar enojado todo el tiempo puede tener efectos perjudiciales para la salud. Nadie pensó que un fuerte sentimiento de disgusto o molestia también puede estar relacionado con el cáncer.

Según los expertos que participan en estudios que vinculan la ira no expresada con la enfermedad, el cáncer se desarrolla en distintas fases, a partir de la angustia que una emoción negativa causa en el cuerpo y lleva al debilitamiento del sistema inmunológico que ayuda a controlar la proliferación de células cancerosas.

Trauma emocional prolongado. Se reduce la producción de melatonina por el organismo. Como todos sabemos, la melatonina es importante para una buena noche de sueño. Además, la melatonina ayuda a inhibir el crecimiento de las células cancerosas. 


Agotamiento de la adrenalina. Liberada por las glándulas suprarrenales, la adrenalina es una hormona que ayuda a regular el estrés. Sin embargo, el estrés mental crónico resultante de la ira que se suprime (más el impacto de la reducción de la melatonina) agota aún más la adrenalina, y esto puede provocar la mutación de las células.


Formación de hongos cancerígenos. Los somáticos, que son organismos muy pequeños dentro de todos nosotros, se transforman en organismos similares a los hongos. Se introducen en el núcleo de las células, liberan toxinas y dañan el ADN, además de evitar que los genes supresores de tumores entren en acción.


Deficiencia en niacina. ¿Recuerdas en la fase donde la adrenalina se agota? Bueno, el cuerpo lo compensa al producir más dopamina. Esto puede ser un problema porque, eventualmente, puede llevar al agotamiento de la niacina. Esto puede resultar en una mutación celular, que puede dar lugar a la formación de cáncer.


El agotamiento de la vitamina C. La vitamina C es un antioxidante que neutraliza los radicales libres. Debido al estrés mental crónico, las reservas de vitamina C del cuerpo se agotan. Sin protección contra esos radicales libres dañinos, las células se dañan y mutan en cáncer.


Debilitamiento del sistema inmunológico. Debido a todo lo mencionado anteriormente, llegará el momento en que su sistema inmunológico se vea comprometido. Con la defensa de su cuerpo contra las células enemigas considerablemente debilitada, no hay nada que impida que esas células cancerosas se multipliquen y se propaguen.


Fuente: Milenio




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