Logo DentaTips
Sección Pacientes

La disfunción eréctil es un síntoma, no una enfermedad

Publicado el: 01 de Noviembre de 2016

 

disfunción erectil

Refleja afecciones de arterias, nervios y del sistema endócrino. Puede ser la expresión de males como diabetes, obesidad, hipertensión, insuficiencia cardiaca o incluso neuropatías.

 

En México, 55 por ciento de la población masculina de 40 a 70 años padece disfunción eréctil, que se define como la incapacidad persistente para conseguir o mantener una erección que permita efectuar una relación sexual satisfactoria.

 

“Cuando un hombre sospeche que la tiene, debe consultar al médico”, dijo Mariano Sotomayor de Zavaleta, profesor de Urología de la Facultad de Medicina y expresidente de la Sociedad Mexicana de Urología.

 

Para fortalecer su recomendación, el académico universitario recurre a un ejemplo que da a sus pacientes en consulta: “Los coches tienen un sistema de sensores. Cuando un auto presenta una falla, se enciende un foco de alarma. En tal caso, lo mejor es llevarlo a un taller para que busquen el origen y lo arreglen. Sin embargo, en algunos sitios apagan o quitan el sensor para que el foco no se encienda y no se vea el problema. El riesgo de una solución como ésa es que el automóvil se puede quemar o descomponer. Lo mismo pasa con la disfunción eréctil, es una señal de que algo está mal.”

 

Sí, en opinión del médico adscrito al Departamento de Urología del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, la disfunción eréctil es un síntoma, no una enfermedad.

 

“Puede ser la expresión de males como diabetes, obesidad, hipertensión, insuficiencia cardiaca o neuropatías. Refleja las afecciones de arterias, de nervios o del sistema endócrino, por lo que debe precisarse a qué está relacionada y así eliminar el problema y no sólo tratar el síntoma”, añadió.

 

Para ello, se tiene que verificar si las arterias y las venas están sanas, la secreción hormonal funciona bien y los nervios y la estructura del pene son normales. Esta afección, a fin de cuentas, es un proceso que incluye diversos órganos y sistemas. Cualquier cosa que falle en él es lo que lo ocasiona.

 

 

FACTORES PSICOLÓGICOS

 

Históricamente, la disfunción eréctil se ha dividido en una dicotomía: o es psicógena o es orgánica, lo cual resulta un tanto artificial pues, cuando se tiene el problema, aun el paciente más orgánico presenta inseguridad, y ésta lo potencia y agrava.

 

“Sin duda, se relaciona con la edad. A medida que ésta aumenta, crece la probabilidad de padecerla. Ahora bien, lo que puede desatarla no es la edad per se, sino los factores que se suman a ella. Muchos individuos llegan a los 80 años con una vida sexual plena, mientras que otros a los 40 ya reportan disfunción eréctil severa, debido a circunstancias que se agregan a las que han comenzado a dañar este mecanismo fisiológico”, señaló Mariano Sotomayor.

 

Con todo, sí se dan casos de disfunción eréctil en jóvenes, aunque sus causas suelen ser diferentes. Por lógica se piensa que el problema en ellos es más psicógeno que orgánico, pues en esa etapa todo el organismo funciona bien.

 

Por lo general, en los jóvenes intervienen factores psicógenos, como la llamada ansiedad de desempeño, que experimentan al considerar que su deber es causar el máximo placer en su pareja, y cargan con toda la responsabilidad, lo cual les impide tener una buena erección.

 

“Así, es altamente probable que un muchacho que vive su primera relación sexual en un ambiente no óptimo o bajo condiciones adversas, con una alta ingesta de alcohol, por ejemplo (que es un inhibidor natural de la erección), sufra una disfunción eréctil y, si no es manejada adecuadamente, ésta dé origen a un círculo vicioso que será difícil romper. Para evitarlo, debe ir cuanto antes al médico, que le practicará una exploración, le mandará hacer estudios y le aconsejará qué medidas tomar.”

 

Asimismo, hombres con una distinta orientación sexual que a veces intentan una relación heterosexual no logran la erección; o bien pacientes que han ocasionado embarazos no deseados no pueden tener actividad sexual cuando lo intentan; es decir, hay diversas causas psicógenas en torno a este tema que deben ser investigadas y tratadas por un experto en salud mental.

 

 

FACTORES ORGÁNICOS

 

De los factores orgánicos se sabe que, antes de empezar a padecer angina de pecho, muchos pacientes con esta afección médica reportan disfunción eréctil.

“Por eso se considera que ese padecimiento puede ser un centinela de cuestiones vasculares más serias, pues el daño arterial no es selectivo del corazón: ocurre en forma diseminada en todo el cuerpo. De ahí que lo más prudente sea ir al médico si se tienen problemas de erección”, indicó Sotomayor de Zavaleta.

 

Al igual que la diabetes, la obesidad también es un factor de riesgo en sí mismo para desarrollar disfunción eréctil, pues se trata de una enfermedad endócrina.

 

“Quizá habrá cada vez más hombres con este síntoma; es decir, hasta que no se vea la obesidad como una enfermedad y no como un estilo de vida.”

 

El tratamiento debe ser integral; esto significa que el paciente tiene que someterse a un control de su presión arterial y de sus niveles de glucosa en la sangre, así como bajar de peso.

 

Eso es fundamental. Hay estudios que muestran que, en algunas personas, bajar de peso es suficiente para mejorar la erección.

 

Además se cuenta con los inhibidores de la fosfodiesterasa 5, medicamentos que revolucionaron el mundo hacia finales de la década de los 90 del siglo pasado: sildenafil (Viagra), vardenafil, tadalafil y lodenafil.

 

Al potenciar el mecanismo normal de la erección (no la producen), son útiles en la mayoría de los casos. El individuo debe tomarlos una o dos horas antes de intentar la actividad sexual, pero tiene que alcanzar la excitación sexual para que se produzcan ciertos neurotransmisores y entonces, en la medida del daño y de la causa de la disfunción eréctil, se potencie el mecanismo normal de la erección y ésta sea más fácil de obtener, más rígida y duradera.

 

Otra opción consiste en inyectar en el pene alguna sustancia que produzca una erección, como la prostaglandina E 1. Dependiendo de la dosis es la intensidad y duración de la erección. Esta opción es muy efectiva, pero no agrada mucho a los pacientes.

 

Igualmente puede recurrirse a una bomba de vacío para que, mediante una liga, se consiga una erección. Es útil y poco invasiva. Con ella, la erección no resulta totalmente fisiológica porque es fría.

Por último, están las prótesis –aparatos plásticos hidráulicos– que se colocan dentro del pene. Algunas son maleables, otras inflables. Al producir una erección, permiten tener actividad sexual.

 

Para optar por cualquiera de estas soluciones, debe consultarse con un especialista.

 

 

 

Fuente: Gaceta UNAM

¿Tienes alguna Pregunta/Comentario?