Logo Portal Odontólogos
Sección Pacientes

Cuidado Bucal

Publicado el: 18 de Diciembre de 2015

 

La prevención de enfermedades bucales depende casi por completo del cuidado diario que le demos a la boca. De nada sirven las reparaciones estéticas si no se acompañan de una rutina que conlleve al bienestar.

 

Siguiente paso

 

Ya has conseguido los labios más estéticos que jamás habías pensado tener y, además, le diste forma y blancura a tus dientes. Ahora es importante que hagas del cepillo de dientes y demás implementos dentarios tus mejores aliados para preservar la salud de tu boca y prevenir las enfermedades asociadas a una higiene incorrecta.

 

Encías saludables

 

Las encías, como los dientes, no solo juegan un papel importante en la definición de la estética de tu boca, sino también de su salud, y otro de los secretos que existen detrás de una sonrisa encantadora es el cuidado que debe tenerse de ellas. Su color rosado es signo de que están saludables, mientras que la inflamación o algún sangrado son alertas para una pronta visita al médico especialista. Por regla general, cuando sonríes no debieran verse mucho las encías; si tu caso es el contrario, el láser puede ayudarte. Esta maravilla moderna es capaz de remodelar tus encías eliminando el exceso de tejido que pudiera haber. Como resultado de esta intervención, los dientes que son cortos se verán más largos y la sonrisa lucirá más balanceada. Solo requiere anestesia tópica (porque así se evitan inflamaciones innecesarias) y los resultados son inmediatos.

De acuerdo con la Academia Americana de Periodontología, personas que sufren de enfermedades en las encías pudieran ser dos veces más propensas a sufrir de problemas cardíacos que aquellas que las mantienen saludables. Una teoría sugiere que las bacterias de la boca entran al torrente sanguíneo a través de las encías y arriban al corazón, atacando los vasos sanguíneos y restringiendo así la cantidad de nutrientes y oxígeno que debieran llegarle. Otra teoría es que mientras las encías estén inflamadas se incrementa la producción de placa, haciendo que las arterias se inflamen también.

 

 

 

 

Hasta el cansancio

¡Nunca será suficiente repetirlo miles de veces! Para mantener una buena salud bucal debes:

CEPILLARTE tres veces al día, después de cada comida, e incluso antes de acostarte para prevenir la formación de placa. Mucho mejor si la pasta contiene flúor y triclosán (un bactericida) Recuerda: los dientes de arriba hacia abajo, y los de abajo hacia arriba. Y cambia el cepillo cada tres meses.

USAR hilo dental con cera y enjuague bucal cada vez que te cepilles. Esto permite eliminar los restos de comida y gérmenes y bacterias que causan el mal aliento y que pueden invadir el tejido de las encías.

VISITA el odontólogo, por lo menos, cada seis meses. La limpieza y aplicación de flúor son fundamentales para luchar contra los ácidos de las bacterias que descalcifican los dientes y producen caries y sensibilidad, entre otros problemas.

 

Sustancia vital

 

Un elemento casi invisible que indiscutiblemente forma parte de la salud de la boca porque constantemente está en contacto con los dientes, labios y encías, es la saliva. Muchos creen que solo sirve para hidratar la boca y que posee muy pocas funciones además de ésta. No hay nada menos cierto. La saliva es fundamental para todos los procesos que se llevan a cabo dentro de esta cavidad, aunque también es parcialmente responsable de la aparición del indeseado cálculo dental. La saliva es la que protege al esmalte, pues actúa como defensa y lubricante, regulando incluso el nivel de pH al neutralizar la acidez que se produce en la boca después de las comidas; su composición favorece la mineralización en casos donde haga falta reparar la estructura dentaria y es indispensable en el proceso digestivo pues las enzimas que contiene permiten la formación del bolo alimenticio. Sin embargo, hay que estar alerta ante situaciones en las que se produzca muy poca saliva o, por el contrario, haya un exceso de ella, pues ambos patrones son indicativos de que existe algún problema que debe tratarse con asistencia médica.

 

MALOS HÁBITOS

 

Ahora, el cuidado bucal, que debe tomar en cuenta labios, dientes, encías y demás componentes de la boca, es mucho más fácil de lo que crees. ¡No te abrumes! Con solo cuidar de lo que comes o de cómo te cepillas los dientes puedes lograr los resultados que siempre has deseado. Fumar es uno de los hábitos más perjudiciales para la salud bucal. Con cada inhalación más de cuatro mil químicos entran al organismo, potencialmente envejeciendo tu sonrisa. Estadísticas estiman que por cada caja de cigarros consumidos en un día se pueden perder hasta dos dientes cada diez años; fumar seca la boca y paraliza el flujo de saliva que ayuda a mantenerla limpia y, en consecuencia, las bacterias comienzan a multiplicarse entre los dientes, la lengua y las encías, debilitando la osamenta dentaria y favoreciendo el mal aliento. Apretar los dientes mientras duermes debilita el esmalte y hace que pierdas la forma natural de los dientes modificando tu mordida. En casos crónicos, los músculos de las mandíbulas se contraen interrumpiendo la manera en la que ambas se consiguen causando dolor de oído o de cabeza. Los dientes nunca deben tocarse, al menos que se esté comiendo. Para evitar los daños mientras se trabaja para eliminar el mal hábito, las coronas y las férulas son opciones viables. El cepillado agresivo hace que las encías se desgasten y las raíces de los dientes queden expuestas, aumentando la sensibilidad. ¿Cómo saber si te estás cepillando muy fuerte? Sencillo, debes poder escuchar las cerdas moviéndose. Los dientes no son herramientas, deben utilizarse solo para masticar porque si no corren el riesgo de astillarse, romperse o perderse por completo. Si tu caso es alguno de éstos, entonces debes consultar a tu odontólogo sobre cuál pudiera ser la mejor opción para ti y escoger entre ortodoncia, coronas, implantes dentales, carillas o arreglos con resinas. Comidas y bebidas como chocolate, café, sopa de tomate, mostaza, vino tinto y té pueden decolorar los dientes.

 

 

El más codiciado

 

Detrás de todas y cada una de las recomendaciones que puedes seguir para el cuidado de tu boca existe un instrumento que es el consentido de todos y al que se le debe un trato de lujo: es el cepillo de dientes. Se estima que los cepillos de dientes albergan cientos de miles de virus y bacterias que causan infecciones y gripes, incluso después de lavar bien con agua. Los gérmenes que se encuentran en tu boca, junto con los restos de comida que quedan entre los dientes después de comer, forman una combinación explosiva y poco saludable que permite que bacterias entren al organismo a través de las encías y desencadenen enfermedades. Lo ideal es que los cepillos de dientes se desinfecten o esterilicen algunas veces por semana. Existen aparatos diseñados con este propósito que pueden eliminar hasta 99.9 por ciento de las bacterias que se quedan en el cepillo de dientes porque funcionan utilizando luz ultravioleta, que las mata al romper su composición química. Otra opción es sumergirlos por algunas horas en un vaso de agua donde previamente se haya disuelto una cucharada de cloro (debe luego lavarse muy bien con agua antes de usarse). Sin embargo, deben ser descartados cada tres meses, pues es la única forma confiable de deshacerse de las bacterias que albergan.

 

SABÍAS QUE…

UTILIZAR un cepillo eléctrico permite masajear las encías y estimular la circulación sanguínea; y un cepillo interdental elimina mejor la placa bacteriana.

LAVARSE la boca con enjuague bucal luego de tomar una copa de vino previene que los dientes se manchen con los taninos. Si prefieres cepillarte, procura tomar un vaso de agua antes de que lo hagas para que elimines los ácidos del vino que son corrosivos.

EVITAR el consumo de bebidas ácidas, como la soda (el azúcar combinado con sarro o placa ya existente en los dientes se convierte en ácido en solo 20 minutos; y este ácido penetra el esmalte causando caries), previene la sensibilidad en los dientes.

 

 

Fuente: Estética y Salud

ETIQUETAS:
ESPECIALIDADES:

¿Tienes alguna Pregunta/Comentario?