Logo DentaTips
Sección Pacientes

Cepillo, ¿eléctrico o manual?

Publicado el: 23 de Enero de 2015

 

La gama de cepillos dentales que nos ofrece el mercado es muy amplia y variada, pero dentro de todo el abanico de opciones encontramos una clasificación muy clara: cepillo eléctrico o manual. La pregunta que muchos plantean a su odontólogo es: ¿cuál es mejor? La respuesta no es tan sencilla como parece, así que toma nota.

 

LO QUE DEBES SABER

 

•         Los cepillos eléctricos requieren, por parte del usuario, de una técnica más sencilla que los cepillos manuales, pero de un tiempo de cepillado similar.

•         Se recomienda el cepillo eléctrico a personas con dificultades (discapacidades mentales o físicas, artritis...) para cepillarse por sí mismos.

•         Un buen cepillo manual debe tener un cabezal de tamaño adecuado, un raspador lingual en la parte posterior del cabezal y un mango de diámetro adecuado para nuestra mano.

 

 

Los cepillos dentales eléctricos intentan imitar el cepillado manual de diversas maneras. Unos se mueven de lado a lado, otros de forma circular… La revisión de los estudios sobre el tema demuestra que los cepillos que hacen movimiento de rotación y oscilación (cuando el cabezal gira en una dirección y luego en la otra) resulta ser una opción mejor (aunque no de una forma muy significativa) que los manuales a la hora de eliminar la placa y reducir la inflamación gingival, siempre y cuando se use correctamente.

 

¿Los eléctricos requieren tiempo de cepillado?

 

Los cepillos eléctricos requieren, por parte del usuario, de una técnica más sencilla que los cepillos manuales, pero de un tiempo de cepillado similar. Se trata, por tanto, de tener paciencia para pasarlo minuciosamente diente por diente y cara por cara. Si esta operación se realiza de forma correcta no sólo no se reduce el tiempo de cepillado sino que se iguala o incluso aumenta respecto al cepillado manual.

 

¿A quién se aconseja?

 

El cepillo eléctrico está especialmente recomendado para personas con dificultades para cepillarse por sí mismos, como por ejemplo personas con discapacidades mentales o físicas.  Al tener el mango más grueso que el manual es también útil en pacientes con artritis que no pueden sujetar el mango más delgado del manual.

 

A las personas que se cepillan con mucha fuerza, es decir, las que realizan un cepillado agresivo, el cepillo eléctrico las puede ayudar, sobre todo porque hay modelos en el mercado que o bien te avisan o bien directamente detienen su funcionamiento cuando se realiza demasiada presión.

 

En el resto, la elección dependerá de la opción con la que se sientan más cómodos y del consejo de nuestro odontólogo que es quien mejor conoce nuestras necesidades y en función de éstas nos podrá aconsejar la mejor opción para realizar un cepillado correcto.

 

LA MEJOR ELECCIÓN

 

La persona que decida utilizar el cepillo eléctrico debería elegir aquel que tenga el sello de la ADA (Asociación Dental Americana) y que realice un movimiento de rotación y oscilación, puesto que su eficacia está más demostrada que el resto.

 

 

Y si decides utilizar el manual…

 

La persona que decida continuar con el cepillo manual debería elegir un cepillo con:

 

• El cabezal de tamaño adecuado, con las cerdas entrecruzadas, largas y en distintos niveles, sobre todo con puntas redondeadas o fusiformes, y no de gran dureza.

 

• El raspador lingual en la parte posterior del cabezal para poder realizar también una buena higiene lingual.

 

• El mango debería tener un diámetro adecuado para nuestra mano, y a poder ser que no fuera muy circular (pueden dificultar un poco la técnica correcta de cepillado).

 

En el caso de los niños

 

En niños muy pequeños se aconseja que los papás les cepillen los dientes, mejor con el cepillo manual. A partir de los tres años estaría bien que primero se los cepillaran los padres y luego dejaran al niño solo para que así fuera adquiriendo el hábito (el orden es muy importante: 1º los padres, luego el niño, porque así se le hace trato de mayor, “como es mayor termina él”, porque en según qué edades se lo podrían tomar como que los estamos corrigiendo y no les gusta, y de esta forma lo implicamos de una forma positiva).

 

A parir de los 6 años se podría plantear el uso del cepillo eléctrico si se desea (no es necesario, aunque a algunos les ayuda en cuanto a motivación). De todas formas, es muy importante, eso sí, explicarles muy bien la técnica, puesto que el cepillo eléctrico mal utilizado no sirve de mucho.

 

 

Fuente: Mapfre

ETIQUETAS:
ESPECIALIDADES:

¿Tienes alguna Pregunta/Comentario?