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Por lo menos 700 bacterias hay en cada boca: UNAM

Publicado el: 15 de Abril de 2014

En la boca se han encontrado cerca de 700 bacterias, sin incluir parásitos, virus y hongos, lo que probablemente convierte a esa cavidad en un reservorio de gran variedad de enfermedades. Un ejemplo son los Streptococcus mutans y Lactobacillus acidophilus, agentes etiológicos de la caries dental, cuyo resultado es la pérdida de piezas.


Por otro lado, streptococcus del grupo viridans, específicamente Streptococcus sanguis, es responsable del 80 por ciento de la endocarditis bacteriana subaguda, afirmó Ana María Fernández Presas, investigadora del Departamento de Microbiología y Parasitología de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM.

Si los pacientes que presentan problemas cardiacos no son tratados con antibióticos antes de cualquier procedimiento dental, el estreptococo pasa al torrente sanguíneo, se aloja en válvulas cardiacas y puede causar la muerte.


Hay bacterias que se han estudiado y se sabe que se relacionan estrechamente con la enfermedad periodontal. Porphyromonas gingivalis, Tannerella forsythensis y Treponema denticola participan en la progresión de la periodontitis crónica, abundó.


La piorrea (término utilizado en forma coloquial para describir la movilidad dentaria) o periodontitis crónica es más frecuente entre más edad se tiene, aunque ya empieza a afectar a sujetos de 30 años. Ahora, comentó la investigadora, de los 40 a los 60 años generalmente disminuye el problema de caries y aumenta la enfermedad periodontal, que favorece la pérdida de piezas.


Además de las 700 bacterias (el papel de la mayoría no está determinado), en la boca se encuentran parásitos como Entamoeba gingivalis yTrichomona tenax, pero se desconoce su probable participación en la periodontitis crónica, pues es difícil aislarlas por la presencia de bacterias.


Fernández Presas y una alumna tesista realizaron un primer acercamiento sobre la frecuencia de estos parásitos en personas con ese padecimiento. Encontraron que hasta el 26 por ciento tenía Entamoeba gingivalis y 17 por ciento Trichomonas tenax; en individuos sanos no se encontró ninguno.


Para determinar su frecuencia en aquellos con gingivitis, periodontitis crónica y sanos, se analizó a 50 estudiantes sanos de la Facultad de Odontología (FO), a 100 con diagnóstico de la segunda afección y a 70 con la primera, del posgrado de la misma entidad.


En la investigación, realizada en 2010, se observó que el parásito que “predominaba era Entamoeba gingivalis versus Trichomonas tenax”. Sin embargo, tres años después, en otro proyecto similar, sólo se encontró un caso con la primera y 26 por ciento con la segunda.


Aunque el resultado no se esperaba, “vamos a seguir con el estudio en diferentes poblaciones”, pues si bien Trichomona tenax aparentemente es un organismo inocuo, siempre que hay enfermedad periodontal está presente, junto con Entamoeba gingivalis.


La universitaria ha analizado algunas bacterias en colaboración con Rosario Morales –también de la FM– y ha detectado en bocaHelicobacter pylori, agente responsable de gastritis y cáncer gástrico.

Todos los pacientes del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER) que participaron en el estudio (con gastritis y cáncer gástrico) presentaban H. pylori en la boca. Sin embargo, en sujetos sin antecedentes de gastritis (estudiantes de la FO), no se encontró.


Sobre el virus del papiloma humano (VPH), Fernández Presas, en colaboración con María Eugenia Manjarrez, jefa del Departamento de Virología del INER, también realizó una investigación en el Hospital Español.


El objetivo fue detectar VPH de alto y bajo riesgo en mujeres que presentaban el virus en cérvix; se tomaron muestras de ambas cavidades y se observó que las que tenían de alto riesgo en aquél, también lo tenían en la boca.

Al determinar factores de riesgo, “encontramos que 80 por ciento de las que practicaban sexo oral tenían el VPH tanto en boca como en cérvix”. En cambio, no se encontró una relación estrecha con alcoholismo y tabaquismo, fue “un porcentaje muy bajo”.

Debido al incremento de casos de cáncer de laringe, la meta siguiente de la universitaria será tomar muestras de cérvix, laringe y cavidad oral en pacientes con ese virus, para estudiar su ruta y corroborar si es la misma.


Mecanismo de defensa


Si bien es reservorio de enfermedades, la boca también tiene muchos mecanismos de defensa (saliva, mucosas, flujo salival, enzimas) como las que controlan el crecimiento indiscriminado de bacterias, parásitos, virus y hongos; si no los tuviéramos, en vez de un equilibrio perfecto entre flora oral y mecanismos de inmunidad y ataque, “tendríamos un desastre”.


La investigadora tiene un proyecto sobre histatinas en cavidad bucal para conocer cómo destruyen algunas bacterias. “Se sabe que matan, probablemente al dañar la pared celular, pero la descripción morfológica a nivel estructural no está descrito”.


Otro mecanismo importante es la capacidad amortiguadora, que protege de los cambios bruscos de pH. La saliva tiene un amortiguador a base de bicarbonatos que neutralizan la acidez de los refrescos de cola o evita que el pH ácido del jitomate desmineralice los dientes, ejemplificó.


Hay también una enzima que impide que el hongo Candida albicans se transforme de la fase levadura a la micelial, que es la patógena. “La boca es un oasis que tenemos que estudiar para entender cómo se mantiene esa integridad, ese equilibrio entre microorganismos y mecanismos de defensa”, concluyó.

 

Fuente: Campus México

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