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Sección Odontólogos

Mitos y realidades de la higiene bucal

Publicado el: 11 de Noviembre de 2021

Con un cepillo húmedo se puede lograr una buena limpieza. El cepillado en forma de violín y lavarse en exceso erosionan los dientes.

La publicidad promete maravillas de lo que pueden ser las pastas dentales, pero por sí solos los dentífricos no “dan un beneficio absoluto, total”. Son sólo un complemento adecuado para la higiene dental.

Para la salud bucal, considera el doctor Alejandro Benavides Ríos, las pastas no son tan importantes como los hábitos higiénicos y alimenticios.

“El hábito de higiene dice el profesor de la Clínica Periférica Vallejo de la Facultad de Odontología de la UNAM puede ser hasta independiente del uso de la pasta, utilizando una buena técnica de cepillado. Con un cepillo húmedo se puede lograr una muy buena higiene”.

Benavides Ríos, especialista en prótesis maxilofacial, advierte que hay situaciones de la boca que, además de una buena técnica de cepillado, requieren “pastas con cierto nivel de especialidad”.

Por ejemplo, los dentífricos para reducir la sensibilidad dental causada por un factor anatómico del diente o por perniciosos hábitos alimenticios.

Consumir demasiado limón o refrescos de cola son “un ataque ácido” a la estructura del diente, que lo puede desmineralizar y generar una sensibilidad intolerable.

Pastas para la sensibilidad, agrega el cirujano dentista egresado de la UNAM, dan buenos resultados si se evitan hábitos perniciosos. Hay que bajar o nulificar el consumo excesivo de cítricos y refrescos para evitar que la sensibilidad recidive.

Se puede erradicar la sensibilidad dental hasta en un 100 por ciento si hay una compaginación de tratamiento, cooperación y modificación de hábitos del paciente.

Hábitos perniciosos

Otros hábitos perniciosos para el doctor Benavides Ríos que pueden erosionar la estructura dental son “lavarse cada rato los dientes” y la técnica del cepillado del violín.

Las pastas contienen algún tipo de abrasivo. Usualmente polvo de mármol, pulverizado, para la limpieza de la superficie del diente.

El aseo dental con pasta en el cepillo es un micro lijado. Hacerlo “cada rato” puede erosionar los dientes. Ocurre lo mismo con una inadecuada técnica de cepillado. Cepillarse como si se tocara un violín, puede producir una cavidad en el cuello de los dientes y dejar una sensibilidad muy difícil de controlar.

Lo indicado al cepillarse las piezas superiores es un barrido de arriba hacia abajo y las piezas inferiores, de abajo hacia arriba.

Poner mucha pasta dental en el cepillo no garantiza una mejor higiene dental y puede engrosar el sarro. Sustancias químicas que contienen las pastas se depositan y calcifican en la placa dentobacteriana. Por eso a veces al quitar el sarro o tártaro dentario huele a pasta dental.

Con una porción de pasta similar a lo que sería un chícharo es suficiente para una adecuada higiene dental.

Ataque ácido al diente

El doctor Benavides Ríos advierte sobre las pastas que prometen blanqueamiento dental, porque si bien son efectivas, no se usan como “un tratamiento controlado”.

Todos los tratamientos de blanqueamiento dental implican “un ataque de ácido controlado” para remover la superficie pigmentada de la estructura del diente.

Sucede lo mismo con las pastas que se pregonan para blanqueamiento. Al utilizarlas se produce una efervescencia que es el ataque inmediato del ácido, que desafortunadamente no está controlado. El paciente no sabe durante cuánto tiempo debe usarlas para evitar que su uso prolongado cause una desmineralización de la estructura dental y una sensibilidad muy molesta.

Recomienda que en vez de utilizar “por su cuenta” pastas para blanqueamiento dental, acudir mejor al odontólogo, quien aplicará un tratamiento controlado y eventualmente podría recomendar el uso de dichos dentríficos.

Hábitos alineados

Si uno “siente que tiene mal aliento o pigmentada la lengua” y una higiene bucal ordinaria no soluciona esos problemas, recomienda consultar al odontólogo para que confirme si la halitosis tiene que ver con una mala higiene o posiblemente con alguna alteración gástrica.

Para la salud bucal deben estar alineados tanto los hábitos de higiene como los alimenticios. Es importante también el estado inmunológico de la persona.

Insiste en evitar los azúcares y las harinas, las cuales pueden producir masitas y éstas pegarse a la estructura dental, causando caries y enfermedad periodontal.

Hay también, agrega, pastas específicas para la enfermedad periodontal. Contienen sustancias benéficas, como la clorhexidina, que modifican la flora bacteriana que puede afectar e incluso llevar a la pérdida de estructuras dentales.

Recomienda consumir alimentos fibrosos como las frutas. Y con medida, cacahuates e incluso palomitas de maíz, ya que sus aceites esenciales promueven una auto limpieza y protección contra las caries.

Con los cacahuates, aclara el doctor Benavides Ríos, no hay que sustituir la higiene dental, que puede hacerse con un cepillo húmedo o con la pasta “de su preferencia”.

¿Cuál es la mejor? Si no hay problemas dentales, la más viejita, la de toda la vida. “La blanca con rojo puede ser una alternativa para la mayoría de los pacientes “.


Fuente: Gaceta UNAM

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