Logo Portal Odontólogos
Sección Odontólogos

Metronidazol y Amoxicilina: Uso combinado en el tratamiento sistémico de infecciones periodontales

Publicado el: 14 de Enero de 2021


El uso combinado de antibióticos sistémicos en el tratamiento de las enfermedades periodontales siempre ha sido un argumento más bien controvertido. La resistencia al uso sistemático de estos agentes en la terapia periodontal se basaba en varios elementos, entre los que se incluyen: la falta de mejores resultados respecto de la terapia mecánica convencional; un alto grado de recolonización de la flora microbiana subgingival, lo cual, prácticamente requeriría de varios tratamientos de antibióticos para mantener los avances clínicos obtenidos y la introducción de resistencia bacteriana. A pesar de estas convicciones, desde finales de los años setenta, se han ido ensayando distintos antibióticos sistémicos en combinación con la eliminación mecánica del tejido enfermo en el tratamiento de las infecciones periodontales con resultados no siempre uniformes. Por último, recientes descubrimientos científicos han conducido al desarrollo de una terapia antimicrobiana muy eficaz para el tratamiento de las enfermedades periodontales y, en particular, el uso de una combinación sistémica de metronidazol y amoxicilina. Por casualidad, se observó que el uso de metronidazol para tratar las infecciones vaginales dio como resultado la mejora de las condiciones de las encías de los sujetos tratados. Esta observación condujo a que el metronidazol, altamente activo contra las bacterias anaeróbicas, también se ensayara en el tratamiento de las enfermedades periodontales. Muchos años después, el uso de este fármaco se combinó con amoxicilina en un intento de tratar las infecciones de Aggregatibacter actinomycetemcomitans en sujetos adultos. Estos estudios han puesto en marcha una nueva era basada en el uso de antibióticos sistémicos para tratar las infecciones periodontales, aunque probablemente se basaban en suposiciones erróneas sobre la relevancia del A. actinomycetemcomitans como agente etiológico en los casos documentados y sobre los efectos específicos de la combinación de antibióticos en estos sujetos. Desde los primeros informes, muchos ensayos clínicos han examinado el uso complementario de esta combinación de agentes microbióticos en el tratamiento de las periodontitis agresivas y de formas de periodontitis crónicas de moderadas a severas. Los datos recogidos en estos estudios apuntan en gran medida hacia el uso de antibióticos sistémicos. En este trabajo presentamos los elementos más importantes que apoyan el uso sistémico de metronidazol y amoxicilina en el tratamiento de las enfermedades periodontales, así como recomendaciones sobre su uso adecuado.

La superioridad clínica de la terapia sistémica basada en metronidazol y amoxicilina en el raspado y alisado radicular (SRP) no siempre ha sido evidente. El uso de valores promedio de profundidad de sondaje (PD) para toda la cavidad bucal y el nivel de inserción clínica (CAL) daba la impresión de que las pequeñas diferencias encontradas fueran de una importancia clínica mínima. Sin embargo, la consideración de los efectos de esta terapia en categorías distintas de PD ha revelado que el metronidazol y la amoxicilina dan como resultado cambios estadísticamente significativos y clínicamente relevantes en los lugares más profundos. En los últimos años, los investigadores han preferido documentar el número o porcentaje de los lugares de profundidad crítica residual (PD = 5 mm) obtenidos después del tratamiento sistemático con metronidazol y amoxicilina comparándolos únicamente con el SRP. Este resultado clínico es particularmente importante debido a que la indicación clínica para la cirugía periodontal se determina por el número de bolsas residuales después de la terapia inicial. Por otra parte, estudios recientes han sugerido que el número de bolsas residuales puede dar a los médicos clínicos una estimación del riesgo de la futura progresión de la enfermedad y la pérdida de los dientes. Limitando el número de bolsas residuales, el metronidazol y amoxicilina pueden reducir la necesidad de cirugía periodontal e inducir una estabilidad a largo plazo del periodonto que permanece. De hecho, el uso de estos antibióticos sistémicos se ha asociado a una menor progresión de la enfermedad durante 6 meses y hasta 2 años después de un solo tratamiento de antibióticos. Un reciente estudio transversal de Goodson et al. ha demostrado que las ventajas obtenidas con un único tratamiento a base de metronidazol y amoxicilina pueden durar hasta 2 años, incluso en ausencia de la terapia periodontal intensiva. Aunque la mayor parte de los beneficios clínicos iniciales son más evidentes en los lugares más profundos, este tratamiento también parece tener un efecto en los sitios superficiales. Esto viene sugerido por una disminución en el porcentaje de sitios con posterior pérdida de inserción que se verifican durante el mantenimiento. Dado que la pérdida de inserción en los pacientes sometidos a terapia periodontal se produce antes en los lugares superficiales, parece que también estos últimos se benefician del uso de estos antibióticos sistémicos.

En el 2004, la American Academy of Periodontology (AAP) recomendó que la terapia a base de antibióticos sistémicos se utilizara en pacientes con sitios sin resolver y/o en progresión después del tratamiento periodontal mecánico convencional.

Esto implica que se deba proceder a una revisión de los resultados de la terapia mecánica antes de cualquier decisión sobre el uso de antibióticos sistémicos, retrasándose así su uso hasta 3 meses después de la terapia inicial.

Esta idea ha sido cuestionada por estudios recientes, que han demostrado que los antibióticos sistémicos han obtenido mejores resultados clínicos cuando se administran inmediatamente después de la terapia mecánica en lugar de 3 o 6 meses después del SRP. Sin embargo, al retrasar el inicio de la terapia con antibióticos es posible que se produzca una regresión de la biopelícula subgingival a su originaria complejidad, disminuyendo los beneficios ofrecidos por una reciente destrucción mecánica de su estructura. La menor reducción del número de bacterias subgingivales también podría comprometer la curación de las bolsas periodontales. Además, este periodo de curación podría reducir la cantidad de antibióticos que se administran en el sitio a causa de una menor perfusión y permeabilidad de los capilares asociados a la inflamación, de un menor flujo GCF y de una mejor barrera epitelial. Por esta razón, la terapia de antibióticos sistémicos complementarios debería comenzar durante la fase inicial antiinfecciosa o después de la primera sesión de SRP o inmediatamente después de la terminación de la SRP final y no como un retratamiento alternativo.


Fuente: El dentista moderno

¿Tienes alguna Pregunta/Comentario?