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Sección Odontólogos

Un latido de vida

Publicado el: 31 de Diciembre de 2014

 

El corazón es el motor del cuerpo humano y trabaja continuamente sin descanso. Este magnifico músculo envía sangre a todo nuestro cuerpo, transportando oxígeno y nutrientes a todas nuestras células. ¿Imaginas lo que significa trabajar sin descanso? Para el corazón, un segundo sin latir significa estar entre la vida y la muerte. A continuación exponemos dos padecimientos que son poco difundidos, pero que causan impacto en la salud pública.

 

Deterioro silencioso del corazón.

La insuficiencia cardiaca es una enfermedad que es prevenible, pero no curable. La mayoría de los casos pueden prevenirse; sin embargo, cuando los médicos y pacientes actúan tarde para su detección, las consecuencias son inevitables, enfatiza el Dr. José Antonio Magaña, Jefe de la División de Enseñanza del Hospital de Cardiología del Centro Médico Nacional Siglo XXI.

 

El corazón es una bomba que expulsa sangre a todo el organismo que al mismo tiempo debe ser llenada para que la sangre sea oxigenada en los pulmones. La insuficiencia cardiaca es un síndrome resultante de todas las alteraciones que afectan las capacidades del corazón; esto sucede cuando el corazón es incapaz de llevar a cabo su trabajo habitual.

 

Todas las enfermedades que atacan al sistema cardiovascular son causantes de insuficiencia cardiaca, desde las más comunes como la hipertensión arterial hasta las más complejas como las alteraciones genéticas del músculo cardiaco, éstas pueden condicionar diversos grados de insuficiencia cardiaca durante su vida.

 

Es un padecimiento que ataca a personas de cualquier edad, hombres, mujeres y niños sin importar raza, religión o características demográficas.

 

En México no hay estadísticas con datos fidedignos del número de pacientes con insuficiencia cardiaca; sin embargo, en Estados Unidos 2% de su población (6 millones aproximadamente) padecen insuficiencia cardiaca, y los mexicanos no estamos lejos de esa realidad.

En México, las dos principales causas de insuficiencia cardiaca por el número de enfermos son la cardiopatía isquémica y la hipertensión arterial. La cardiopatía isquémica es la falta de aporte sanguíneo al corazón y puede manifestarse en infarto al miocardio o angina de pecho.

Los pacientes con problemas de enfermedades coronarias y los pacientes hipertensos mal tratados son poblaciones con mayor riesgo de desarrollar insuficiencia cardiaca.

 

México tiene otro problema grave de salud: la diabetes mellitus.

La diabetes mellitus es un factor de riesgo para desarrollar enfermedades coronarias, así como inductor de problemas cardiacos en forma directa, y por supuesto, causa de insuficiencia cardiaca.

 

Etapas clínicas

 

La Asociación Americana del Corazón y el Colegio Mexicano de Cardiólogos diseñaron una propuesta donde clasifican a la enfermedad por etapas clínicas, que son A y B, y C y D. Las etapas A y B son los pacientes que están en riesgo de desarrollar insuficiencia cardiaca, a pesar de ello, no hay todavía síntomas.

Si se reconoce de manera oportuna y se inicia un tratamiento adecuado, la calidad de vida es buena para llevar a cabo prácticamente todas las actividades cotidianas.

El costo del tratamiento es sustentable porque la mayor parte de los medicamentos los hay genéricos.

Las etapas C y D son pacientes reconocidos como insuficientes cardiacos porque tienen síntomas, y desafortunadamente su control es más complicado y costoso. La calidad de vida se ve deteriorada; la persona con insuficiencia cardiaca con síntomas no puede trabajar, y el problema se agrava dado que en la mayoría ellos son el sustento de la familia.

 

No es curable, sólo controlable

 

El padecimiento es crónico y progresivo que puede pasar desapercibido por muchos años hasta finalmente aparecer de forma aguda y abrupta, y conducir estados graves críticos de salud, incluso la muerte. Las escuelas cardiológicas antiguas consideraban a la insuficiencia cardiaca como la parte final de las cardiopatías, lo que era un error, ya que los resultados de las acciones terapéuticas eran pobres.

Ahora, hay que conceptualizar a la enfermedad dentro de algo que llamamos “continuo cardiovascular”, es decir, si sabemos que todo paciente con afectación cardiaca puede desarrollar insuficiencia cardiaca, nos indica que debemos actuar de forma temprana para prevenir enfermedades cardiovasculares, y no tardías cuando hay síntomas y signos de una disfunción cardiaca grave.

Cuando aparecen los síntomas de insuficiencia cardiaca (disnea, fatiga y retención hídrica) quiere decir que los mecanismos que tiene el cuerpo para compensar su falta fuerza y falta de relajación se han perdido, entonces, se expresan químicamente.

 

Es sumamente importante que los pacientes que manifiestan estos síntomas lleven un control adecuado de sus padecimientos cardiovasculares y metabólicos. El paciente hipertenso que no se controla, pacientes con una alteración en tubos sanguíneos o niños con una alteración congénita en el corazón, que no sean atendidos y controlados corren mayor riesgo de desarrollar insuficiencia cardiaca.

Los niños que tienen cuadros repetitivos de anginas donde se ha encontrado la bacteria estreptococo, principal responsable de la fiebre reumática, si no se atiende de manera adecuada con antibióticos en el largo plazo de su vida pueden generar alteraciones en su corazón.

El padecimiento no es curable, sólo controlable. Es necesario un estilo de vida cardiosaludable, es decir, la suspensión total del hábito tabaco, una dieta balanceada, evitar la obesidad y sobrepeso, realizar actividad física por lo menos 5 veces por semana de 25 a 30 minutos, y por supuesto, el tratamiento farmacológico más adecuado. La insuficiencia cardiaca debe prevenirse, no esperar hasta que se haga clínicamente manifiesta la enfermedad.

 

Por otro lado, la insuficiencia cardiaca ocupa una de las principales causas de internamiento en hospitales tanto públicos y privados. Si se hace un balance de costo-utilidad, es mucho mejor hacer una inversión en el tratamiento que estar sin poder moverse, respirar y trabajar.

 

Prevención y difusión

 

La acción más importante es la prevención a través de una cultura de salud, es decir, acudir al médico antes de que lleguen los problemas. Las personas en general deben verificar su presión arterial, los niveles de glucosa en sangre, el colesterol, los triglicéridos, hacer actividad física y promover los estilos de vida cardiosaludable a hijos y familiares.

 

La Sociedad Mexicana de Cardiología, la Sociedad de Cardiólogos de México junto con el núcleo académico más antiguo de la cardiología mexicana han promovido una intensa campaña de difusión de educación para el público, pero también para el gremio académico.

Uno de los esfuerzos más importantes es la creación de las Clínicas Mexicanas de Cardiología. El tercer volumen está dedicado a la insuficiencia cardiaca, contiene información veraz y actualizada de esta enfermedad considerada un problema de salud pública. Asimismo, los médicos pueden tener una herramienta de consulta que les permita conocer este problema para atenderlo eficazmente.

 

Síntomas de insuficiencia cardiaca:

 

Disnea: Falta de aire, sensación de sofoco (asociada con esfuerzos, incluso al estar en reposo).

Fatiga: El cansancio y la falta de fuerza están condicionados por un pobre aporte sanguíneo a los tejidos del cuerpo.

Retención hídrica: Se manifiesta por una acumulación de líquidos llamado edema; hay hinchazón. Los pacientes presentan retención de líquidos a nivel abdominal, pies, tobillos, piernas y pulmones.

 

Síntomas de angina de pecho:

 

La mayoría de los pacientes sienten un fuerte dolor o presión en el pecho durante un ataque de angina. El dolor puede esparcirse a los brazos, cuello, espalda y mandíbula. Las señales de un ataque cardiaco son similares a las de la angina de pecho, pero con tres diferencias principales:

El dolor es más fuerte.

El dolor suele durar más de 5 minutos.

Los medicamentos o el descanso no alivian el dolor.

 

Para saber más de tu corazón

 

El aparato circulatorio está conformado por el corazón y los vasos sanguíneos, incluyendo las arterias, las venas y los capilares.

El corazón es el órgano responsable de bombear la sangre a todos los otros órganos en el cuerpo. Debe funcionar continuamente y sin descanso.

El corazón recibe mensajes del cuerpo que le indican cuándo bombear más o menos sangre, dependiendo de las necesidades de la persona.

 

Muerte inesperada

 

La caída repentina, pérdida de conciencia y falta del pulso de una persona es una situación en que la mayoría no sabe qué sucede y qué debe hacer. Cada segundo que se deja pasar disminuye la probabilidad de vida de quien sufrió aparentemente un desmayo. Este suceso poco conocido es la muerte súbita.

La muerte súbita es aquella que ocurre entre unos segundos a una hora iniciados los síntomas. Los síntomas son desmayo llamado síncope, dolor en el pecho, falta de aire, palidez, sudoración y palpitaciones.

 

La muerte súbita puede ocurrir en personas previamente sanas o en pacientes que ya padecían alguna enfermedad.

 

La causa más común de este suceso repentino es un infarto agudo de miocardio. No obstante, el suceso generalmente obedece a una arritmia denominada fibrilación ventricular que produce un paro cardiaco. La fibrilación ventricular es mortal si no se trata en los primeros minutos. La muerte súbita debida a aterosclerosis coronaria es generalmente el resultado de una arritmia cardíaca.

 

Este suceso puede ocurrir en hombres y mujeres; lo importante es la década de la vida. En hombres es más frecuente a partir de los 40 años. En las mujeres después de la menopausia. Una persona con muerte súbita puede recuperarse de dos maneras. La primera es que espontáneamente la persona recupere el ritmo cardiaco, lo cual sucede en bajo porcentaje.

 

La segunda es dar una descarga eléctrica con un desfibrilador para recobrar el ritmo cardiaco.

 

Fuente: Ganar salud

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