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Sección Odontólogos

La tecnología en clases... ¿distractor o recurso?

Publicado el: 16 de Diciembre de 2014

 

Los jóvenes de hoy viven con la tecnología a cuestas: notebooks, netbooks, BlackBerrys, celulares… son parte del paisaje de los salones de clases de las universidades. Por su parte, profesores, viejos y jóvenes, utilizan las tic’s como recursos para el aprendizaje. Pero, tanto por el lado de los alumnos como por el de los profesores, esto no siempre funciona en forma eficiente.

 

El papel de los alumnos, fundamentalmente, es aprender, y el rol del profesor es discurrir y aplicar las mejores estrategias para que sus alumnos aprendan. En el siglo XXI ya no tiene vigencia “el profesor que enseña”, porque el eje se ha desplazado: el objetivo es que “el alumno aprenda”. La responsabilidad no es exclusiva del profesor: el alumno tiene que hacer lo suyo; debe estar dispuesto a aprender.



Tal como ha ocurrido décadas atrás con el audio visualismo (filminas, diapositivas, transparencias, televisión), se trata de medios, de recursos, que no hay que confundir con fines. Estos recursos antiguos y modernos, pueden transformarse en distractores que circulan en dirección contraria al aprendizaje.



Algunos profesores universitarios prohíben que sus alumnos ingresen a las salas con notebooks… y los obligan a tomar apuntes con lápiz y papel. Esta medida tiene partidarios y detractores. Argumentar que entre profesores y alumnos hay una brecha tecnológica (o abismo), tampoco es cierto…



¿Por qué prohibir? Las comunicaciones de Internet influyen para que los alumnos no tomen notas; algunos se distraen con el correo electrónico, YouTube, blogs, deportes, juegos, etc. Unos pocos toman apuntes al estilo máquina de escribir, sin procesar ni entender nada. Para algunos profesores, la moderna tecnología distrae y compite por la atención de sus alumnos. Adicionalmente, los alumnos que no traen sus computadoras y desean concentrarse en la clase, tampoco pueden hacerlo. La dependencia tecnológica impide la concentración, la discusión y los análisis rigurosos, delimita el diseño de las clases, etc.



Algunos profesores sostienen que los alumnos pueden y deben usar los recursos tecnológicos en la medida en que la dinámica de la clase y sus objetivos, lo permitan. El problema - afirman - es la forma de uso… y que corresponde al profesor generar y mantener la atención… En este contexto, si los alumnos prefieren distraerse con las tic’s el problema no es de los alumnos: es del profesor.



La discusión está abierta. Invariablemente hay que situarla en contextos reales y ¡aplicar el sentido común!

 

 

Fuente: Portal Educativo

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