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El beso y sus implicaciones bucales

Publicado el: 03 de Noviembre de 2014

 

Historiadores, poetas, músicos y enamorados han escrito sobre el beso, pero ¿qué hay detrás de este acto instintivo de afecto?

 

Fisiológicamente, en el acto de besar intervienen diferentes e importantes órganos de los sentidos. Así mismo es una actividad compleja en la cual participan diversos elementos anatómicos, como los músculos faciales y un gran número de terminaciones nerviosas que permiten que actúen las papilas gustativas, que existan los movimientos de los labios, la lengua, la cara, y que en conjunto formen respuestas sensitivas, reacciones emotivas e interacciones químicas, que no son otra cosa que señales decodificadas en el cerebro.

 

Estudios han demostrado que, en promedio, el contenido de un beso es 60% agua, 0.7% grasa, 0.4% sal, 0.7% proteínas, diferentes componentes de ADN y miles de bacterias, de las cuales la mayoría residen de forma permanente en la cavidad oral y en la saliva. Estas no se encuentran en ninguna otra parte del organismo pues, entre otros factores, la temperatura y la humedad son determinantes para que habiten allí.

 

Por tal razón, en un beso se pueden transmitir y compartir patógenos contenidos en la saliva, entre ellos bacterias causantes de enfermedades comunes de la cavidad oral, como caries, enfermedad periodontal, halitosis y también virus como herpes simple, hepatitis, influenza, varicela, parotiditis, sarampión y mononucleosis infecciosa. Algunas de ellas se pueden prevenir si se cuenta con hábitos correctos de higiene oral y estilos de vida saludables.

 

Aun por encima de estas implicaciones que se tienen al besar, está el aumento en la liberación de endorfinas (hormonas que favorecen la sensación de bienestar y placer), y se estimula la producción de saliva que drena las células muertas y los microorganismos que se encuentran en los dientes. Se dice que quienes lo practican viven más, reducen calorías y niveles de estrés, aumentan la frecuencia cardiaca por la liberación de adrenalina y noradrenalina en el torrente sanguíneo, tonifican los músculos faciales y les aumenta la autoestima. Pero lo más importante es que desencadena sonrisas y momentos maravillosos de felicidad.

 

Fuente: Dental Magazine

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